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El libro de la selva

Lunes 2 de mayo de 2016, por SIGNIS

Bruselas, 2 de mayo de 2016 (AH). Es una película de Disney conocida por todos pero para aquellos que no la hubiesen visto, aquí un pequeño comentario.

Un niño huérfano, Mowgli, se encuentra solo, Bagheera lo rescata y lo lleva a vivir con los lobos quienes lo educarán en la ley (de la selva); sin embargo, a medida que Mowgli crece, las diferencias se hacen más visibles. Debido a esto y al temor de que el malvado Shere Khan lo elimine, es expulsado de la manada y obligado a buscar a sus congéneres.

En el camino, conoce a Baloo con quien trabaja en proyectos comunes y del que se hace amigo. Bagheera, que ha venido a asegurarse que está con su “familia”, lo presiona para que finalmente se vaya pues el malvado Shere Khan está tiranizando a los seres de la selva. Entre un gran conflicto, Mowgli decide regresar para liberar a la selva de Shere Khan.

La película difiere un poco del libro escrito por Rudyard Kipling, primer escritor británico en recibir el premio nobel en 1907, pero la esencia sigue siendo la misma: la ley (de la selva) que no es más que la amistad, la fraternidad, la solidaridad y el respeto. Características que en un mundo civilizado debieran reinar y que difiere mucho de nuestras sociedades contemporáneas tecnológicamente muy avanzadas.

En un mundo tan complejo como el nuestro, esta película es un ejemplo de buena convivencia porque tanto la amistad, la solidaridad y el respeto dejan de ser valores morales (más ligados a las costumbres y normas culturales) para convertirse en valores éticos y humanos. La paz solo se construye cuando entendemos al otro con su diferencia, tal como la madre loba de Mowgli lo hace con su hijo humano. “Donde quieras que vayas, tú siempre serás mi hijo”, con esta frase, se despide su mamá loba, frase que nos hace pensar en nuestra propia humanidad porque también nosotros tenemos el mismo origen.

Disney, recurre otra vez a su estrategia de marketing que a pesar de todo, es también positiva. Las películas de niños han dejado de serlo para ser películas familiares. Todo el mundo las puede ver y sacar, cada uno en su nivel, una propia interpretación. Es una manera comercial de juntar a la familia. Disney ha re-valorizado las fábulas en las que los animales tienen características humanas, una antropomorfización que sorprende a chicos y grandes. Sumado a esto, una animación espectacular que convierte a los personajes en seres casi reales.

Pero la historia original es más compleja que la diseñada por Disney, pues Mowgli que decide vivir por siempre entre los humanos tiene que escapar porque es considerado una suerte de brujo. Solo sometiéndose a las leyes británicas, podrá hallar justicia. ¿Colonialismo? Ciertamente, por eso nos quedamos con la película de Disney.

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