HOME >Lo que hacemos >Cine >Críticas

Le Confessioni

Lunes 25 de julio de 2016, por SIGNIS

(The Confessions, Roberto Andò, Italia/Francia, 2016)

Karlovy Vary, 25 de julio de 2016, (María José Martínez ). “La ortodoxia me es totalmente indiferente; yo estoy del lado de la piedad”. Esta frase, dicha por un silencioso monje cartujo a una joven representante del orden, podría ser una clave para comenzar a desentrañar la intención de este film, complejo y de profundas connotaciones políticas. El director nos ubica en primera fila para asistir a una confrontación entre los postulados de la caridad (en el sentido de amor al prójimo) y la urgencia de la verdad, frente a la devastadora imposición de las estructuras político-económicas del mundo occidental, la economía sin moral a la que hace referencia uno de los personajes.

Ganadora del Premio del Jurado Ecuménico en el Festival Internacional de Cine Karlovy Vary (KVIFF) 2016, Le Confessioni ha sido descrita como un thriller filosófico, y la motivación del premio nos dice que se trata de: “un film con un simbolismo equilibrado y una estética limpia, que reflexiona sobre el silencio, el tiempo y la vulnerabilidad humana, así como en la posibilidad de la redención, y que clama por una ruptura con el cinismo pragmático y el deseo de control en las decisiones realizadas desde el poder, en oposición a la toma de conciencia y el retorno a los valores esenciales del ser cristiano.”

Vemos a Toni Servillo en el rol de un monje, que asiste a una reunión del G8 en un lujoso hotel de la frontera alemana, a la cual ha sido insólitamente invitado solamente para ser testigo de la muerte de un líder financiero mundial. Las situaciones que se desarrollan a partir de este hecho, muestran la fragilidad del derecho al disenso que impera en la política real. Se evidencia, de la misma forma, la crisis de representación de la ciudadanía, bajo el cuestionamiento de si están aquellos a quienes hemos dado el poder, realmente tomando sus decisiones pensando en el mejor interés de las mayorías. Las intersecciones entre la necesidad de hablar y el derecho al silencio elevan inquietudes tales como la pertinencia del silencio o la necesidad de elevar la voz, sobre todo cuando se habla por aquellos que no la tienen.

Elementos esenciales como la luz o el vacío, hacen juego con personajes símbolo, apuntando a reconocer cuáles son aquellos factores no entran en juego en reuniones de alto nivel como ésta, y que aparecen en el film como los huéspedes inesperados: la compasión, la felicidad y la dicha de la creatividad y el arte, una voz que traduzca a un lenguaje sencillo los enunciados de los manejos financieros para el ciudadano cuya vida será afectada por estas decisiones... El fraude de las fórmulas económicas es expuesto con sencillez y contundencia. Las que nos son presentadas como supuestas soluciones casi sacrosantas e incuestionables, deben ser enfrentadas al hecho de que ningún algoritmo matemático puede ser más sagrado que la vida humana. Mientras las palabras sofisticadas e incomprensibles nos alejan del otro, es el silencio el que nos permite acercarnos a nuestra humanidad, a nuestra conciencia. Es aquí donde yace la necesidad del silencio.

Son las decisiones que toma un individuo, aquellas que le convierten en quien es al final. El ser un monje puede ser una decisión de madurez, al igual que el convertirse en un agente financiero sin corazón (el film hace humor sobre este particular) o quizá también el encontrar la redención moral. El film puede ser optimista al plantear que la aspiración a ser justos, solidarios, e incluso generosos, es una opción que, aunque no lo parezca, está abierta aún en los más altos círculos de toma de decisiones del poder. “Prever el resultado de nuestras acciones” es el clamor final del hombre que recupera su conciencia. En un mundo con injusticias, el ser un buen cristiano podría implicar el ser políticamente incorrecto e inortodoxo, pero con seguridad, valiente y apegado a la verdad. Las fórmulas económicas no son infalibles, ni siquiera reales. La caridad sí lo es.

La cadencia narrativa del film guarda un balance entre el tiempo reflexivo que ameritan las temáticas abordadas, con los requerimientos de suspenso de un thriller: las secuencias son hilvanadas mediante eslabones narrativos clásicos del género, que al mismo tiempo son distintivos para señalar el camino a los diferentes niveles de ponderación que presenta la obra: el observador no tiene un momento de descanso.

Además de la persuasiva actuación de Toni Servillo, Le Confessioni cuenta con participaciones acertadas de actores de la talla de Daniel Ateuil, Lambert Wilson, Connie Nielsen, Moritz Bleibtreu, Pierfrancesco Favino, Marie-Josée Croze y Aleksei Guskov.

FICHA TÉCNICA

  • País: Italia/Francia
  • Año: 2016
  • Duración: 100 min.
  • Color
  • Género: Drama/thriller
  • Dirección: Roberto Andó
  • Guión: Roberto Andó
  • Dirección de fotografía: Maurizio Calvesi
  • Edición: Clelio Benevento
  • Toni Servillo: Roberto Salus
  • Connie Nielsen: Claire Seth
  • Johan Heldenburg: Michael Wintzl
  • Daniel Auteuil: Daniel Roché
  • Moritz Bleibtreu: Mark Klein
  • Lambert Wilson: amigo de Daniel Roché
  • Pierfranceso Favino: Ministro italiano
  • Marie-Joseé Croze: Ministra canadiense
  • Aleksei Guskov: Ministro ruso
  • Richard Sammel: Ministro alemán
  • Stéphane Freiss: Ministro francés
  • Togo Igawa: Ministro japonés
  • Andy de la Tour: Ministro inglés
  • John Keogh: Ministro estadounidense
Suscribirse a nuestro boletín
SIGNIS in the world
Choose your organization in the world.

Adds