13 Noviembre de 2017, Luis García Orso, S.J. / Asistente Eclesiástico para SIGNIS. Todo ha de ayudarnos para favorecer un encuentro con los demás, también en nuestro encuentro en las redes sociales digitales, donde aceptamos el desafío de vivir el testimonio cristiano: “El único camino consiste en aprender a encontrarse con los demás con la actitud adecuada, que es valorarlos y aceptarlos como compañeros de camino” (Evangelii Gaudium, 91); “las mayores posibilidades actuales de comunicación se traducirán en más posibilidades de encuentro y solidaridad entre todos” (ibid, 87).

“Las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales. Por eso, puede decirse que existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro. Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino sobre todo consiste en dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. No se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia” (Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada de las Comunicaciones Sociales del año 2011).

La comunicación es un encuentro con otro, y nuestro encuentro –como el de Jesús- ha de ser de cercanía, humildad, paciencia, acogida, comprensión, diálogo, amistad, caridad (cf. E.G. 165). Abrir el corazón, la mente, los espacios, el tiempo, las relaciones, para que los demás entren en nosotros. También en las redes digitales buscamos un encuentro personal, un encuentro que comparte lo más valioso que cada uno lleva en el corazón; un compartir en apertura y libertad, que rompe el individualismo y abre otro estilo de comunicación pública que busca comunión y comunitariedad. No se trata sólo de estar ‘conectados’, sino de encontrarnos como personas; no es sólo una red digital, sino una red de personas. No es, por tanto, exhibicionismo, ni autocomplacencia, ni propaganda, ni imposición, ni agresión (como a veces se hace en las redes sociales). Por ello, el Papa Francisco nos dice en su Mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales de 2016: “El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusión o un linchamiento moral”; y en el Mensaje de 2017: “Quisiera exhortar a todos a una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza”.

Los miembros de SIGNIS buscamos una comunicación que sea un encuentro como el de Jesús el Señor.