Se respira esperanza a través de la pantalla del seminario de SIGNIS Asia: Periodismo en un mundo fragmentado, que inició esta semana, recogiendo las preguntas, los riesgos a la libertad de expresión, las convicciones, y la verdad de los más de 40 periodistas profesionales de 14 países, enlazados digitalmente.

 

Ser un comunicador de la verdad es una vocación de vida señaló Helen Osman, presidenta de SIGNIS, al inicio del Seminario, inspirando a los participantes a través de la figura de Óscar Romero, quien se convirtió en un micrófono de Dios, comunicando la verdad: “El testimonio de Oscar Romero es poderoso, en especial para los periodistas católicos. ¿Cómo pueden los periodistas ser baluartes de la paz y ser una "voz para los que no tienen voz"?

 

Y es que, señala Osman, la verdad nos convoca a desfragmentizar la realidad, comunicando con imparcialidad en el centro de una sociedad polarizada incluso por la labor comunicativa de los medios.

 

Porque a juicio de la comunicadora norteamericana, podemos construir un periodismo de paz, centrado en aquello que nos une, que dignifica a los seres unamos y los vuelve únicos también desde la mirada de los medios de comunicación.

 

Conmueve las preguntas comunes que surgen desde países tan distintos como Japón y Bangladesh, India y Ecuador… a través de la mirada de sus periodistas, surge la intuición de que la verdad está en riesgo y que se requiere traer la paz incluso al interior del lenguaje de los medios.

 

Es así como se fue construyendo los cimientos de lo que podría ser una comunidad de periodistas globales, que se reunirán cada martes, durante las próximas siete semanas, para aprender unos de otros, y conocer esas historias que confirmaron su vocación periodística.