Roma, 27 marzo de 2013 (Luis García Orso, S.J.) - Tolosa fue fundada por los romanos en el siglo II, fue reino visigodo en el siglo V, luego reino franco de Aquitania. Hoy es una de las ciudades de Francia con más crecimiento demográfico, educativo, cultural, comercial, industrial y turístico. Aun así ha sabido mantener su estilo encantador, artístico, romántico, tranquilo, entre sus edificios de ladrillo rojo, sus callejones y los canales que la atraviesan, a orillas del río Garona, en el sudoeste de Francia, no lejos de los Pirineos.

Toulouse es desde hace 25 años la sede del Encuentro de cineastas de América Latina, llamado ahora Cinélatino; encuentro de cineastas jóvenes, de nuevos creadores, de patrocinadores de otro cine, y de gente inquieta por el rumbo cultural y social en el diálogo América Latina y Europa.

Esta entusiasta edición 25 del encuentro tuvo la selección de películas latinoamericanas en competencia, en ficción, documental y cortometraje, pero además la sección Panorama para conocer o volver a apreciar últimas producciones y la muestra de Cine y Política, además de las seis películas elegidas para los premios de Cine en Construcción, y diversos momentos de diálogo con los realizadores.

El gran premio lo recibió el filme guatemalteco Polvo, de Julio Hernández Cordón, ya muy querido por este festival desde que estrenó aquí su primera película. Chile fue el país que se llevó el mayor número de premios con Joven y alocada, La chupilca del diablo, Carne de perro y El verano de los peces voladores.

El premio SIGNIS de documental lo recibió el mexicano Everardo González por Cuates de Australia : “una comunidad rural donde la unión y el trabajo de todos, la fe y la esperanza, hacen que la vida siga adelante”.

Toulouse ha sido siempre una ciudad muy inquieta en su pensamiento: cuna de la herejía cátara, residencia de Tomás de Aquino, sede del gobierno de la República española en el exilio, tercera ciudad francesa con más universitarios. Resulta muy reconfortante ver al público francés de todas las edades llenar las salas para ver cine latinoamericano con subtítulos, y permanecer en respetuoso silencio y atención durante toda la proyección.

La Muestra de Cine y Política es por eso un platillo afín a Toulouse. Estuvo repartida en cuatro temas: dictaduras y violencia, migraciones, poder de los medios, globalización. Algunos títulos exhibidos: Garage Olimpo, Postales de Leningrado, Cuchillo de palo, Nostalgia de la luz, El telón de azúcar, Paraíso, Sin Nombre, Tony Manero, Los labios, No.

La sección Panorama seleccionó para el público entre lo mejor del cine de cada país en este último año; de Argentina: Infancia clandestina, Viola, La suerte en tus manos, Los salvajes, El estudiante, Elefante blanco, Días de pesca, El último Elvis, Villegas; de Brasil: Historias que sólo existen cuando son contadas, Tropicalia; de Chile: Violeta se fue a los cielos, Sentados frente al fuego; de Colombia: La sirga, La playa; de Ecuador: En nombre de la hija; de Uruguay: La demora, Una familia singular; de México: Post tenebras lux, Después de Lucía, Mai morire, Fogo, El premio, Ríos de hombres.

Están aquí, pues, los títulos para encontrarnos también nosotros con estas miradas latinoamericanas a nuestra gente. Que este interés y atención no se quede solamente en Europa. Somos nosotros los que tenemos que aprender a mirarnos y a descubrirnos en estos nuevos tiempos.