SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, celebra el anuncio de la concesión del Premio Nobel de la Paz de 2021 a los periodistas Maria Ressa de Filipinas y Dmitry Muratov de Rusia, “por sus esfuerzos para salvaguardar la libertad de expresión, que es una condición previa para la democracia y la paz duradera ”, según la presidenta del Comité Noruego del Nobel, Berit Reiss -Andersen.

 

En 2012, Ressa cofundó la empresa de medios digitales Rappler. Como periodista y directora ejecutiva de Rappler, ha trabajado "para exponer el abuso de poder, el uso de la violencia y el creciente autoritarismo en su país natal, Filipinas". De manera valiente, utilizó los medios de comunicación para criticar al régimen de Duterte por su campaña antidrogas en la que se realizaron ejecuciones extrajudiciales.

 

Desde 1995, Muratov ha sido el editor en jefe de la publicación independiente Novaja Gazeta, que informa críticamente sobre corrupción, arrestos ilegales, fraudes electorales y violencia gubernamental. Seis de los reporteros de Novaja Gazeta han sido asesinados desde su fundación en 1993. No obstante, Muratov continúa defendiendo enérgicamente la libertad de los reporteros para realizar un periodismo basado en hechos.

 

Reiss-Andersen agregó en el anuncio del premio que (Ressa y Muratov) "son representantes de todos los periodistas que defienden este ideal en un mundo en el que la democracia y la libertad de prensa se enfrentan a condiciones cada vez más adversas".

 

SIGNIS ve en estos dos comunicadores, un claro ejemplo de la vocación del periodista de informar la verdad, realidad que, históricamente, ha sido amenazada por intereses políticos, económicos e, incluso, religiosos. 

 

Ressa y Muratov inspirarán a nuestra red mundial de profesionales de la comunicación a seguir defendiendo la libertad de expresión y a denunciar cualquier agresión contra periodistas que busquen revelar la verdad.

 

La concesión del Premio Nobel de la Paz a Ressa y Muratov es, en última instancia, una afirmación del poder liberador de la verdad mediada a través de una prensa libre, comprometida con un periodismo ético y profesional. En ese sentido, aplaudimos a los editores y periodistas que eligen "qué informar y cómo informar, que crean oportunidades para que la sociedad en general considere y valore respuestas no violentas a los conflictos"[i]. SIGNIS siempre estará del lado de este periodismo de paz.

 

Sin la verdad como su núcleo, la comunicación, como hemos visto constatar en la historia reciente, no es genuinamente humana, sino sólo desinformación o propaganda. Precisamente, el Patrono de SIGNIS, San Óscar Romero fue un comunicador de la verdad, utilizó los medios de la Iglesia para contrarrestar lo que el teólogo jesuita salvadoreño Jon Sobrino señaló que Romero vio como "silencios, encubrimientos, distorsiones, trivializaciones y mentiras" que  publicaban los medios salvadoreños, ocultando el rostro de la tortura y los asesinatos oficiales generalizados.

 

Invitamos a los miembros de nuestra red de comunicadores católicos a aprovechar la ocasión del Premio Nobel de la Paz como un signo para aprender del valiente trabajo digital realizado por Ressa y de la voz profética de la publicación de Muratov. Ambos denuncian la corrupción de los poderosos y sirven como signos de esperanza para nosotros y especialmente para los jóvenes periodistas de SIGNIS y de todo el mundo.

 

Atentamente, 

 

El Comité Ejecutivo de SIGNIS

 

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[i] Lynch, J. & McGoldrick, A. (2005). Peace Journalism.