Fiji es un archipiélago de más de 300 islas situadas en el Pacífico. Cuenta con casi un millón de habitantes y es uno de los países más desarrollados de la región. Sin embargo, todavía hay personas necesitadas que dependen del apoyo de la Iglesia para tener mejores condiciones de vida.

El Fondo Fiduciario de Asistencia y Socorro en Materia de Vivienda (HART por sus siglas en inglés) fue establecido en 1970 por el Consejo de Iglesias de Fiji. Se trata de una organización de beneficencia que se creó inicialmente para proporcionar refugio a los indigentes del país. El HART tiene comunidades y asentamientos en las dos islas principales (Viti Levu y Vanua Levu) y presta asistencia a más de 850 familias al año. Su principal objetivo es ayudar y empoderar a las mujeres con hijos y, entre sus servicios, encontramos atención a las personas de edad y a las personas con necesidades especiales, asistencia en materia de educación para los niños y servicios de bienestar, información y remisión y además, se esfuerza por educar al público sobre su responsabilidad hacia los miembros de su comunidad.

El objetivo final que HART aspira a alcanzar va mucho más allá de apoyar a las personas necesitadas en sus comunidades. Busca empoderar a las personas, especialmente a las mujeres y a los niños, para seguir adelante y vivir una vida más plena en la comunidad. Por esta razón, HART también proporciona asistencia educativa, talleres y capacitación en áreas como derechos humanos, artesanía, educación mediática y alfabetización.

Para este último servicio, HART se asoció con SIGNIS, y con los subsidios obtenidos de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe (OPPF), fue posible capacitar a mujeres y niños sobre cómo aprovechar el poder de la comunicación.

A través de una serie de talleres y sesiones de capacitación, los participantes pudieron aprender sobre el periodismo ciudadano y adquirir conocimientos sobre los medios de comunicación, fortaleciendo sus conocimientos sobre cómo ser críticos, analíticos y cómo utilizar los medios de comunicación de manera creativa. Además, las participantes ahora logran entender mejor sus derechos y poder como mujeres, y son capaces de enseñar a sus hijos acerca de las ventajas y desventajas de los artefactos de comunicación a los que están cerca. Los niños ahora tienen más confianza en el uso de computadoras y teléfonos, y saben que son herramientas que pueden ayudarles con su educación.

Proyectos como este, permiten a las personas comunicarse eficazmente con los demás, acceder a información relevante y actualizada, discernir entre hechos, opiniones, verdad y sensacionalismo, y ganar confianza para usar la tecnología y los medios de comunicación para aumentar la visibilidad sobre su vida y temas de preocupación.

Para Harieta Sumasafu, una líder comunitaria que participó en el programa de educomunicación, la capacitación le enseñó a "ser una mujer segura", lo que la llevó a ayudar a otros también. Desde el taller, ha ayudado en la organización de eventos que promueven el talento de las mujeres y ahora se acerca con confianza a diferentes organizaciones en búsqueda de oportunidades. Además, Harieta es voluntaria en la oficina de HART en Suva, donde edita la página web de HART Fiji, y comparte que: "Estoy tan agradecida por el taller en el que tuve el privilegio de participar porque me ha enseñado mucho sobre los medios de comunicación, cómo ser consciente de los peligros y aprovechar las oportunidades que nos ofrece”.

La Sra. Racheal Ligairi, participante, comparte que el taller sobre los medios de comunicación que siguió fue "muy útil pero también desafiante". Ahora entiende los diferentes modos de comunicación y cree que este taller ha ampliado su mente: "Estuve expuesta a todos los modos de comunicación, incluso a algunos con los que no estaba familiarizada, y me alegro de que ahora tengo una idea vívida sobre cómo se comunica esta generación". Mientras que Vika, de 74 años, quería aprender algo nuevo, incluso si se sentía limitada porque no sabía mucho sobre el "nuevo equipo que se utiliza para comunicarse". Ahora Vika vende mermelada y la anuncia usando su teléfono celular, desde el que también escucha las noticias locales y se mantiene informada sobre lo que está sucediendo en todo Fiji.

Los talleres y la capacitación impartidos por SIGNIS crearon oportunidades y espacios para que las mujeres, los jóvenes y los líderes comunitarios compartieran sus historias, información, actividades, noticias y fomentar el entendimiento entre las diferentes razas, creencias, capacidades y generaciones de Fiji. Su implementación crea confianza en los participantes, los anima a expresarse a través de los medios de comunicación y les enseña sobre las infinitas posibilidades y beneficios no sólo de tener acceso a la comunicación, sino también de saber cómo aprovechar su poder.